La lumbalgia es una dolencia comúnmente conocida y con impacto a nivel epidemiológico muy elevado pero a pesar de ser tan frecuente la magnitud de los factores y condiciones que la facilitan hace que sea a veces difícil de comprender.

Esa circunstancia hace que nos podamos perder fácilmente en el amplio abanico de tratamientos y enfoques clínicos que se dan en su recuperación. Por este motivo me gustaría presentar una guía clara sobre los pasos a seguir en caso de padecer esta dolencia.

Formas de aparición del dolor de espalda

El dolor de espalda puede aparecer de muchas formas y en diferentes contextos. A veces se manifiesta en forma de una crisis intensa que incluso puede ser incapacitante; en otras, aparece en forma de unas molestias suaves que se pueden ir agravando de forma progresiva en el tiempo; o va fluctuando entre estadios de síntomas agresivos y estadios leves o incluso nulos.

Además, tener en cuenta que no tiene que acontecer específicamente por un impacto o un sobreesfuerzo sobre la columna, sino que puede acontecer de repente sin ningún origen aparente. Este último escenario está asociado a otro tipo de factores que no tienen relación con las cargas mecánicas.

El primer paso: diagnosis médica

Sea cual sea su origen y manifestación, el primer paso que se tiene que dar es hacer una correcta diagnosis. Por tanto, lo primero siempre debe ser acudir a su médico generalista para que pueda hacer el cribado y determinar el origen del dolor lumbar y derivar al especialista sanitario más adecuado según su cuadro clínico.

Los médicos especialistas deben determinar el origen exacto de su dolencia y elegir cuál es la mejor ruta de trabajo y secuencia de tratamientos que debe recibir para poder llegar a una situación de estabilidad.

Tratamiento adecuado según el caso

Principalmente se debe determinar:

  • si la columna tiene algún tipo de daño que sea estrictamente necesario intervenir;

  • si hay forma de evolucionar correctamente sin tener que operar;

  • si desde su especialidad se debe aplicar algún tratamiento para mejorar el cuadro sintomático;

  • o si los tratamientos desde otra área como la fisioterapia son los adecuados para mejorar la sintomatología.

Finalmente, también se debe valorar si ese paciente es apto para la aplicación de un programa de ejercicio para la reeducación funcional de la columna.

El papel del ejercicio en la reeducación funcional

En caso de estar indicada la aplicación de un programa de ejercicio para la reeducación funcional, el objetivo de este debe ir enfocando en:

  • estabilizar la columna mediante la correcta función muscular,

  • evitar comportamientos motores agresivos con dicha estructura,

  • garantizar que el paciente es capaz de manejar adecuadamente su espalda según sus características particulares en su día a día,

  • y prevenir recidivas.

Continuar con actividad física adaptada

Es recomendable, una vez hecho este proceso, desarrollar correctamente la actividad física para mantener en buenas condiciones el aparato locomotor.

Para ello, si se carece de nociones, es adecuado acudir a un entrenador que pueda ayudar a los pacientes a:

  • tener una buena técnica a la hora de hacer ejercicio,

  • aprender a gestionar volúmenes, intensidades y periodos de descanso,

  • y optimizar el rendimiento y evitar lesiones.

Todo esto con el objetivo de que el paciente alcance un estado que le permita hacer una correcta autogestión del ejercicio.

Reserva tu cita con nuestros especialistas

En nuestra clínica te ayudamos a diseñar un plan individualizado para la recuperación del dolor de espalda, desde el diagnóstico hasta la reeducación funcional. Reserva tu cita ahora

Andreu Galmés Rosselló
Licenciado CAFE Col. 5667
Dr. General Escuela Balear de la Espalda